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La Coctelera

De-s-Acuerdo!!!

La construcción de los acuerdos pedagógicos requiere de gran conocimiento y pericia por parte del docente con el objeto de trazar una ruta que lo guiara por los próximos 6 meses.

Si bien esta completamente claro que no se debe asumir una actitud impositiva acerca de los contenidos es necesario la adopción de un criterio sólido acerca de los objetivos trazados para el curso y la manera de alcanzarlos mediante la cobertura de ciertas unidades temáticas recalcando su importancia en el contenido global no solo del curso sino además de la carrera.

Visitas, ensayos, propuestas, proyectos, todas estas actividades deben involucrarse en el acuerdo ya que cada una de ellas ayuda a construir diferentes conceptos en los estudiante y los motiva a la cimentación de un conocimiento integral.

Los docentes en su afán de crear un entorno agradable para el desarrollo de su asignatura deben preocuparse por seguir un esquema preestablecido por la institución pero además adicionando las tópicos de mayor relevancia e importancia actual que puedan generar un mayor aprovechamiento del tiempo de clases.

Aunque se llame acuerdo esta claro que son los estudiantes los que en primera instancia llevan la ventaja ala escoger porcentajes, fechas y tipos de exámenes, pero es el docente quien gracias a su experiencia no debe permitir mayores complacencias en este sentido porque en el mayoría de los casos perjudican directamente al estudiante que no alcanza a visualizar los efectos de sus acciones en este tema. No habrá de faltar aquel estudiante problemático que nunca esta de acuerdo con lo que se elige también aquel que no asistió al encuadre y por eso no fue tenido en cuenta y tampoco esta de acuerdo, en cualquier caso prestamos atención a las necesidades de cada quien pero nos apoyamos en lo que se acordó y se firmó. Siempre hay que firmar no por un representante sino por varios.

Por último motive a sus alumnos a que propongan, eso los despierta tanto a ellos como a usted, quien de ahora en adelante sabra los retos que le esperan como docente, ojala sean muchos.

Materiales didácticos


Para que un material didáctico resulte eficaz en el logro de unos aprendizajes, no basta con que se trate de un "buen material", ni tampoco es necesario que sea un material de última tecnología. Cuando seleccionamos recursos educativos para utilizar en nuestra labor docente, además de su calidad objetiva hemos de considerar en qué medida sus características específicas (contenidos, actividades, tutorización…) están en consonancia con determinados aspectos curriculares de nuestro contexto educativo.
Los objetivos educativos que pretendemos lograr. Hemos de considerar en qué medida el material nos puede ayudar a ello.
Los contenidos que se van a tratar utilizando el material, que deben estar en sintonía con los contenidos de la asignatura que estamos trabajando con nuestros alumnos.
Las características de los estudiantes que los utilizarán: capacidades, estilos cognitivos, intereses, conocimientos previos, experiencia y habilidades requeridas para el uso de estos materiales... Todo material didáctico requiere que sus usuarios tengan unos determinados prerrequisitos.
Las características del contexto (físico, curricular...) en el que desarrollamos nuestra docencia y donde pensamos emplear el material didáctico que estamos seleccionando. Tal vez un contexto muy desfavorable puede aconsejar no utilizar un material
Las estrategias didácticas que podemos diseñar considerando la utilización del material. Estas estrategias contemplan: la secuenciación de los contenidos, el conjunto de actividades que se pueden proponer a los estudiantes, la metodología asociada a cada una, los recursos educativos que se pueden emplear.

Acerca de la didactica

La docencia ha sido y es fin y función sustantiva de cualquier universidad. De ahí que impartir educación superior sea un quehacer constitutivo del concepto y de cualquier modalidad histórica de universidad. La socieda ha dado a la universidad la consigna de preparar profesionales, científicos y técnicos útiles, así como de formar a su propio personal académico: profesores, investigadores y técnicos. Todos ellos preparados para la generación, transmisión y difusión de conocimientos provechosos para dicha sociedad. Además que sean individuos críticos y creativos, capaces de innovar su ejercicio profesional.

En esta línea de pensamiento, la transformación académica de toda universidad pasa necesariamente por una docencia renovada y por un docente innovador, formado en una doble perspectiva: la disciplinaria y la pedagógica-didáctica de hoy requiere ejercer una docencia transformadora, profesional; enseñar para el cambio, para lo nuevo, lo desconocido.
Hay dos caminos para ello, ambos prometedores. Primero, enseñar para el cambio, enseñando a producir conocimientos, hacer ciencia, no sólo a consumirlos.HAcemos referencia a la figura del docente y del investigador que alternativamente enseñan lo que investigan y hacen de su práctica docente objeto de estudio. Segundo, enseñar para la transformación, transmitiendo crítica y creativamente los saberes prácticos de la profesión; aquí, es la figura del profesor, que es un profesional en ejercicio, la que enseña lo que practica y transmite criterios y procedimientos para superar su propia práctica profesional.

En conclusion, la docencia actual, necesita urgentemente revisar y replantear sus supuestos teóricos y sus prácticas en los espacios del aula. Imprimir ingenio, creatividad y compromiso en la acción de todos los días, de todas las veces. Porque en esta tarea, quien no cambia en el acontecer cotidiano de enseñar y aprender, no cambia nada.